Una vez que hemos realizado dos lecturas: una rápida para tener una visión global del texto, y otra comprensiva, deteniéndonos en las ideas principales; pasaremos a comentar el texto propuesto, “SMS”.

Este artículo de Marta Santos trata de mostrarnos, de evidenciar la degradación que está sufriendo nuestra lengua, el castellano, a causa del acortamiento de las palabras, cada vez más extendido en el lenguaje escrito por “sms”. Tras esto, la autora se pregunta hacia dónde se dirige el lenguaje.

Dividimos el texto en tres partes. En los dos primeros párrafos se nos cuenta que la consecuencia de tener que pulsar tantas teclas para mandar un mensaje lleva al ahorro sistemático para expresar lo mismo, aún con faltas ortográficas. Finalmente, en la tercera parte, nos hace ver que el idioma evoluciona constantemente y por diferentes motivos, pero ¿es este lenguaje tan pobre al que queremos llegar cuando el español es uno de los idiomas más ricos en expresiones, en vocabulario?.

La estructura del presente escrito está encuadrada en un sólo motivo: los “short message service”, o como más comúnmente se les llama, los “sms”.

Antes de ir con la opinión personal, debemos hacer mención a dos cosas: que se trata de un texto expositivo-argumentativo de la realidad, y que en él la escritora emplea la función expresiva del lenguaje, pues argumenta la realidad, lo que sucede desde una perspectiva irónica.

Bajo mi modesto punto de vista, precisamente a nosotros, los andaluces, se nos ha tachado siempre de “economizar” al máximo en el lenguaje (sirvan de ejemplos: “quillo” por “chiquillo”; “má” por “mamá”). También se ha comentado que ello se debe a que somos los más evolucionados, ya que intentamos decir el máximo con las mínimas palabras posibles. Eso no quita que no sepamos escribir perfectamente, y sería absurdo pensar que algún día para un texto escolar, por ejemplo, se escribiera en el sistema empleado en los “sms”.